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La soga y su plano secuencia


La soga es un filme del director Alfred Hitchcock de 1948, el cual, además de ser su primer filme a color, está editado para que todo parezca una solo plano.

Para lograr esto Hitchcock planificó exactamente cómo quería que la toma fuera, debido a las limitantes de filmar con celuloide se debía de tener sumo cuidado para que la cámara estuviera en cierto punto para poder cambiar el rollo y poder continuar filmando. Varias técnicas fueron utilizadas, una de ellas fue que las paredes de la habitación eran móviles, esto para poder facilitar el trabajo del camarógrafo y que se pudiera moverse sin dificultades mientras que los tramoyistas movían la pared y la regresaban a su lugar de origen cuando debía aparecer en el encuadre. Sin embargo, debido a las restricciones, en ciertos puntos se tenía que cambiar el rollo y cambiar a una cámara ya establecida lo que hacía que el salto se mostrara ligeramente.

Debido a que aún se estaba experimentando con el color, Hitchcock tuvo que ponerse creativo sobre cómo abordar los ambientes de la película ya que al ser un filme que ocurre en un solo día debían de cuidar el tipo de luz a utilizar .

La cinta se ha convertido en uno de los clásicos de Hitchcock, no por lo que cuenta ya que no fue muy bien recibida por la crítica de su época, sino por cómo lo cuenta. Ha sido reconocida por su audacia ya que la decisión del director de hacer un filme capaz de captar a la audiencia con tomas de plano secuencia es impresionante. Al moverse en un solo espacio Hitchcock logra que el suspenso se eleve a nuevos niveles ya que a diferencia de varios de sus filmes este toma como centro un crimen de vida real y Hitchcock lo muestra como el otro lado de la moneda, un análisis que podríamos hacer es que este filme es lo opuesto de “La ventana indiscreta”, otra película del mismo director en el cual tenemos nuestras sospechas que ha habido un asesinato y queremos seguir viendo para saber, y en este sabemos lo que ocurrió pero no sabemos cuándo dejar de ver.

Debido al impacto que se logró con este experimento otros cineastas han incursionado en las películas de una sola toma, en varios casos tenemos las cintas de Alejandro Gonzales Iñarritu “Birdman” y “El renacido” en las cuales las escenas son un plano secuencia seguido de otro plano secuencia, evitando cortes bruscos o el usar fuentes artificiales de luz; el filme de ciencia ficción de Alfonso Cuarón “Niños del hombre” es conocido por sus escenas largas y de evitar el tradicionalismo de corte a corte, sino que la edición se da por sí sola cuando acaba una escena; y cómo no mencionar el filme de Alexander Sukorov “El Arca rusa” el cual logra contar una antología de historias de la cultura rusa completamente en una sola toma de 96 minutos, el filme cuenta con la grabación total en el palacio de invierno del Museo Hermitage y es considerada una maravilla técnica y artística.

Es impresionante el punto en el que el legado de una película puede inspirar a otros en sus cintas, pero para eso existe el cine, para impulsarnos, ayudarnos e inspirarnos.


Escrito por Raúl Alejandro Ramos Camacho, estudiante de la Licenciatura en Cinematografía de la Escuela Superior de Cine y Multimedia Ilumina

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